Todos sabían que Cartago estaba condenada, pero nadie imaginó el precio de su caída
Año 150 a. C. El Mediterráneo occidental es casi un lago romano. Sólo queda un reducto independiente: la archienemiga ciudad de Cartago. Derrotado Aníbal en la segunda guerra púnica, en los últimos cincuenta años la metrópoli cartaginesa ha resurgido de sus cenizas y su bonanza económica despierta...


















