«Dios es joven. Es siempre nuevo».
Dando testimonio de un Dios que no solo es Padre —y Madre, como ya había advertido Juan Pablo I—, sino Hijo, y por ello Hermano, el mensaje de liberación del papa Francisco atraviesa el presente y diseña el futuro para renovar realmente nuestras sociedades. Con sus memorables palabras, el pontífice reivindica una centralidad para las jóvenes...













