El ser humano es único no porque haga ciencia o porque cree obras de arte, sino por la maravillosa plasticidad de su mente. Su imaginación, su razón, su emotividad y su tenacidad lo sitúan en una clase diferente de evolución, no biológica, sino cultural. El ascenso del hombre es una rica e intrincada conjunción de las facultades humanas, una escalera ascendente de sus cualidades. Este...








