«’En todo caso, el equivocado soy yo’, dijo. Ellos sólo querían la independencia, que era algo inmediato y concreto, y ¡vaya si lo han hecho bien!’ Le tendió al médico la mano en los puros huesos para que lo ayudara a levantarse, y concluyó con un suspiro: ’En cambio yo me he perdido en un sueño buscando algo que no existe’».
Caído en desgracia tras su gran intento...




























