Millones de mujeres trabajan un «segundo turno» después de su jornada laboral. Aun cuando los deberes de escritorio se acaban, al llegar a casa se enfrentan a otra lista de pendientes: preparar la cena, supervisar las tareas de los hijos, pagar las cuentas, arropar a los niños y, si queda tiempo, alistar detalles para repetir el ciclo al día siguiente. Tener que dividirse en dos para...








