Lo peor que podía pasarle no era perder su venganza. Era perderla a ella.
La utilizó para vengarse. Jamás imaginó que acabaría enamorándose de ella.
Justin Sanders no perdona las ofensas. Cuando alguien hiere a su familia, siempre devuelve el daño multiplicado por diez. Y esta vez piensa cobrarse la deuda utilizando a la persona perfecta: lady Beatrice Conrad, una mujer orgullosa,...

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