Cuando me hice amiga de la ambición, empecé a sentir una fuerza extraordinaria que me llevó a descubrir que era una persona sumamente ambiciosa. El simple hecho de verbalizarlo, de decirme a mí misma «Anna, eres superambiciosa», me dio seguridad a todos los niveles y me ayudó a tener más claridad respecto a lo que quiero conseguir. Para mí, la ambición está directamente relacionada con...


















