El hombre moderno se ha convertido en un producto de consumo en sí mismo: dócil, pasivo y autómata, absolutamente rendido a los estímulos externos consumistas. Capaz de funcionar según los dictados de regimenes totalitarios y religiones monoteístas. Erich Fromm en su obra La vida auténtica propone volver a la esencia natural del hombre. Uno de los pensadores más importantes del siglo XX...


























