En él se narra día a día el análisis que duró cuatro meses de un niño de diez años. En relación con cada sesión la autora agregó notas en las que evalúa a la luz de sus últimas teorías la técnica que utilizó y el material aportado por el paciente.
Unos quince años más tarde decidió ocuparse seriamente del libro. Recorrió las anotaciones de cada sesión retocando cuidadosamente...











