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PlanetadeLibros
Adolfo Bioy Casares
Buenos Aires, Argentina, 1914
Buenos Aires, Argentina, 1999
Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares

Buenos Aires, Argentina, 1914
Buenos Aires, Argentina, 1999

Nació, vivió y murió en Buenos Aires. Fue un maestro del cuento y de la novela breve. La agudeza de su inteligencia, el tono satírico de su prosa y su imaginación visionaria le permitieron unir la alta literatura con la aceptación popular. La publicación de La invención de Morel, en 1940, marcó el verdadero comienzo de su carrera literaria. Le siguieron, entre otros libros, El sueño de los héroes (1954), Diario de la guerra del cerdo (1969), Historias fantásticas (1972) y Dormir al sol (1973). Amigo entrañable de Jorge Luis Borges, formó con él una sociedad que cambiaría el rumbo de la literatura en castellano. En 1990 fue distinguido con el Premio Cervantes de Literatura.

                                             

WILCOCK
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WILCOCK

Adolfo Bioy Casares

La historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

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Sinopsis de WILCOCK

Celebrado como “el Shelley argentino” por sus versos de lirismo neorromántico que le valieron una precoz consagración literaria, Juan Rodolfo Wilcock (1919-1978) ingresó muy joven en el círculo de la revista Sur. Su inteligencia y su formación cosmopolita no tardaron en ganarle el afecto de Adolfo Bioy Casares y de Silvina Ocampo, con quienes compartió veladas, viajes a Europa y estadías veraniegas en Mar del Plata. Antes de abandonar la Argentina en 1957, publicó seis libros de poemas y una importante cantidad de notables traducciones; escribió, en facciosa complicidad con Silvina, el drama Los traidores, y ejerció con lúcida ferocidad la crítica literaria. Instalado en Roma, con los años fue un escritor en lengua italiana, integrado al mundo cultural y editorial, admirado y temido por figuras como Alberto Moravia y Pier Paolo Pasolini. Tras su muerte, la complejidad e independencia intelectual y estética de su obra, que abarcó casi todos los géneros, hicieron que progresara hasta una posición cada vez más central en el canon latinoamericano y europeo. Después de Jorge Luis Borges y de Silvina Ocampo, no hay escritor más presente que Wilcock en el caudaloso diario que Bioy llevó desde 1947: abundan los largos diálogos, la observación meticulosa del personaje, las anécdotas que registran las etapas de su relación, desde la crispación inicial hasta el deslumbramiento y la amistad fraterna. Recopilado y organizado por Daniel Martino a partir de dichas anotaciones, así como de variedad de papeles privados que incluyen cartas hasta ahora inéditas, Wilcock es un libro que Bioy anheló pero nunca llegó a realizar. Al igual que el extraordinario Borges, este volumen revela, en toda su riqueza literaria y testimonial, la historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

Celebrado como “el Shelley argentino” por sus versos de lirismo neorromántico que le valieron una precoz consagración literaria, Juan Rodolfo Wilcock (1919-1978) ingresó muy joven en el círculo de la revista Sur. Su inteligencia y su formación cosmopolita no tardaron en ganarle el afecto de Adolfo Bioy Casares y de Silvina Ocampo, con quienes compartió veladas, viajes a Europa y estadías veraniegas en Mar del Plata. Antes de abandonar la Argentina en 1957, publicó seis libros de poemas y una importante cantidad de notables traducciones; escribió, en facciosa complicidad con Silvina, el drama Los traidores, y ejerció con lúcida ferocidad la crítica literaria. Instalado en Roma, con los años fue un escritor en lengua italiana, integrado al mundo cultural y editorial, admirado y temido por figuras como Alberto Moravia y Pier Paolo Pasolini. Tras su muerte, la complejidad e independencia intelectual y estética de su obra, que abarcó casi todos los géneros, hicieron que progresara hasta una posición cada vez más central en el canon latinoamericano y europeo. Después de Jorge Luis Borges y de Silvina Ocampo, no hay escritor más presente que Wilcock en el caudaloso diario que Bioy llevó desde 1947: abundan los largos diálogos, la observación meticulosa del personaje, las anécdotas que registran las etapas de su relación, desde la crispación inicial hasta el deslumbramiento y la amistad fraterna. Recopilado y organizado por Daniel Martino a partir de dichas anotaciones, así como de variedad de papeles privados que incluyen cartas hasta ahora inéditas, Wilcock es un libro que Bioy anheló pero nunca llegó a realizar. Al igual que el extraordinario Borges, este volumen revela, en toda su riqueza literaria y testimonial, la historia de un vínculo intelectual único en la literatura del siglo XX.

Bibliografía de Adolfo Bioy Casares

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