Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información estadística del uso de nuestra página web y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.
Cerrar
PlanetadeLibros
Edward Slingerland
Nueva Jersey, 1968

Edward Slingerland

Nueva Jersey, 1968

Edward Slingerland es un sinólogo y filósofo canadiense-estadounidense. Estudió en Princeton, Stanford y Berkeley. Es académico universitario distinguido y profesor de filosofía en la Universidad de Columbia Británica, donde también ostenta cargos en los departamentos de Psicología y Estudios Asiáticos.

Ha publicado numerosos libros y artículos especializados en revistas académicas, además de participar en la edición de distintos monográficos de psicología, ciencia cognitiva o estudios sobre religión. Es un firme defensor del diálogo y la integración entre las ciencias y las humanidades.

Sus amplios intereses de investigación incluyen el pensamiento chino antiguo, la religión comparada y la ciencia cognitiva de la religión, los enfoques de big data para el análisis cultural, la lingüística cognitiva, la evolución cultural, la psicología moral y las humanidades digitales.

Borrachos: cómo bebimos, bailamos y tropezamos en nuestro camino...
Comprar

Borrachos: cómo bebimos, bailamos y tropezamos en nuestro camino...

Edward Slingerland

Una investigación deslumbrante sobre el vicio más antiguo de la humanidad

Comprar
Sinopsis de Borrachos: cómo bebimos, bailamos y tropezamos en nuestro camino...

Aunque se han escrito ríos de tinta sobre la historia y la filosofía del alcohol y otras drogas, nadie había ofrecido hasta ahora una respuesta completa y convincente a la pregunta básica detrás del fenómeno: ¿por qué los seres humanos han recurrido desde siempre a sustancias alteradoras de la conciencia?

Borrachos, un trabajo titánico de erudición interdisciplinar, trae una sorprendente respuesta a esta cuestión. A partir de la evidencia de la arqueología, la historia, la neurociencia cognitiva, la psicofarmacología, la psicología social, la literatura y la genética, el investigador Edward Slingerland demuestra que nuestro gusto por los intoxicantes químicos no es un error evolutivo, como a menudo se nos dice.

De hecho, la intoxicación ayuda a resolver una serie de desafíos característicos de los humanos: mejorar la creatividad, aliviar el estrés, generar confianza y conseguir el milagro de que los primates ferozmente tribales cooperen con extraños.

El lector castellanohablante por fin tiene a su alcance esta obra magna, una investigación que no sólo explica por qué queremos emborracharnos. Slingerland también muestra que, de vez en cuando, puede ser interesante agarrarse una buena cogorza…

Aunque se han escrito ríos de tinta sobre la historia y la filosofía del alcohol y otras drogas, nadie había ofrecido hasta ahora una respuesta completa y convincente a la pregunta básica detrás del fenómeno: ¿por qué los seres humanos han recurrido desde siempre a sustancias alteradoras de la conciencia?

Borrachos, un trabajo titánico de erudición interdisciplinar, trae una sorprendente respuesta a esta cuestión. A partir de la evidencia de la arqueología, la historia, la neurociencia cognitiva, la psicofarmacología, la psicología social, la literatura y la genética, el investigador Edward Slingerland demuestra que nuestro gusto por los intoxicantes químicos no es un error evolutivo, como a menudo se nos dice.

De hecho, la intoxicación ayuda a resolver una serie de desafíos característicos de los humanos: mejorar la creatividad, aliviar el estrés, generar confianza y conseguir el milagro de que los primates ferozmente tribales cooperen con extraños.

El lector castellanohablante por fin tiene a su alcance esta obra magna, una investigación que no sólo explica por qué queremos emborracharnos. Slingerland también muestra que, de vez en cuando, puede ser interesante agarrarse una buena cogorza…

Bibliografía de Edward Slingerland

Cargando...