No debemos olvidar que es uno de los pocos «Padres de la Iglesia» que han entrado por derecho propio en la literatura universal y en la historia de la filosofía. La oración de Agustín a partir de su vida consiste en abrir no sólo sus propios problemas delante de la divinidad, sino en pensar ante Dios con el vivo deseo de recibir su luz, a fin de que éste penetre en los problemas...







