Así como una persona requiere de una educación general (leer, escribir, matemáticas, historia, literatura, biología, química…), tan o más importante es contar son las competencias emocionales para gestionar experiencias universales como la ira, la ansiedad, la depresión, el miedo y el duelo, al igual que los conflictos del día a día en nuestra interacción con otros seres...











