La fundación del cristianismo es hasta ahora la operación encubierta más importante de la historia. Un espía de los romanos fue su ejecutor: San Pablo de Tarso, el judío que fingió convertirse al cristianismo y que nunca dejó de servir al Imperio romano.
Saulo, un judío que sirve a Roma, recibe del propio césar la encomienda más arriesgada de su vida: debe infiltrarse en una de...




























