La química penetra y condiciona nuestras vidas como ninguna otra ciencia. De hecho, somos «paquetes» de elementos químicos; pero no solo eso: la química se encuentra en los alimentos que comemos, en el aire que respiramos, en los medicamentos a los que recurrimos o en la ropa que vestimos. Y si hablamos de esa ciencia tan antigua como la humanidad –no importa que en el pasado fuese...








