Calificamos a los fenómenos del cuerpo como sinthomes cuando se instalan permanentemente, ordenando la vida del sujeto. Que los fenómenos permanentes puedan jugar el papel de sinthomes, insta a ver una forma de sinthome en el mismo Nombre del Padre. El razonamiento de Lacan es que si el Nombre del Padre puede ser reemplazado por un tal "fenómeno del cuerpo", por un sinthome, entonces no vale...

















