El Salvador, 1923. Graciela —la segunda hija de Socorrito, una campesina oriunda de los cafetales de Izalco— vive en las faldas del volcán hasta que recibe un mensaje proveniente de la capital, donde es reclamada por El Gran Pendejo: el dictador que gobierna las mareas, les dice a los volcanes cuándo hacer erupción y le da forma a la luna. Ahí conoce a Consuelo, su hermana que fue raptada...










