La filtración documental más grande y de mayor alcance de la historia empezó una noche con un mensaje anónimo: "Hola. ¿Te interesaría recibir más datos?". Pronto, Bastian Obermayer, periodista de investigación del Süddeutsche Zeitung, y su colega Frederik Obermaier, se dieron cuenta de que estaban ante los datos de miles de empresas offshore, una ventana hacia un mundo paralelo...









