Cambiemos nuestra forma de ver la discapacidad.
Todos podemos tener la habilidad de encontrarle un lado positivo a las cosas para sacar lo mejor de los demás.
Pablo Pino nació en Argentina hace 38 años. Muchos cuentan que llegó con un lápiz en la mano. ¿Será verdad? No lo sabemos, pero podemos asegurar que siempre dibujó de todo: ¡desde niños hasta monstruos y gigantes, desde casas hasta castillos... desde perros hasta dragones! Tiene la alegría de hacerlo, desde hace algunos años, en libros para niños y adolescentes, como este que tienes en tus manos. Ha ilustrado muchos en Argentina y otros países del mundo. También ha participado en diferentes exposiciones e incluso da clases de dibujo a niños que comparten su misma pasión.

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