Manuel Puig se inspiró en la vida real de un albañil que conoció en Río de Janeiro, a partir de cuyo relato escribió esta novela. Según contó el propio escritor, «él había amado a una mujer, pero tuvo que marcharse del pueblo y ella se volvió loca». La novela narra la violenta relación de una pareja de jóvenes brasileños, una historia de miseria —moral y material—, de sexo desatado, de machismo, de naturaleza salvaje, que en muchos momentos impresiona al lector por su ferocidad, y que Puig, en otro alarde de libertad creativa y amor a la cultura popular, trufa constantemente de referencias a canciones de Roberto Carlos.
Compuesta a partir de la grabación, transcripción y traducción de entrevistas, Sangre de amor correspondido plantea interrogantes de plena actualidad con respecto al mismo concepto de autoría y a la frontera entre ficción y realidad, además de explorar temas habituales en la obra de Puig como la economía política del sexo, la sexualidad y la lengua.
«Puig ha logrado crear un lenguaje nuevo y hacer de él un territorio donde muestra la experiencia de lo extranjero en la propia lengua, pasando de una oralidad en portugués a una novela escrita en español», según palabras de Liliana Blum en el prólogo.
Cuando Guillermo Cabrera Infante leyó La traición de Rita Hayworth, le «cautivó no sólo su encanto oral sino ver que era una novela con páginas de celuloide: la fábrica de la trama era el cine». Relato de la vida de una ciudad de provincias en la Argentina de los años treinta y cuarenta, estas páginas develan con crudeza la alienación de una colectividad dominada por los mitos cinematográficos y, en especial, la historia de un chico asustado que se siente distinto y que encuentra en el cine un refugio y una ventana al mundo exterior.
En un lenguaje de inigualable precisión y fidelidad al habla cotidiana, Manuel Puig narra la frustración esencial de los habitantes de un pueblo que no es sino una recreación ficticia de su pueblo natal y de una infancia que también fue la suya. Sobre unos y otros planea en la pantalla plateada la amenaza de una Rita Hayworth tan mítica como traicionera con los adoradores incautos.
«En esta primera y contundente novela de Puig, en este inquietante y despiadado carrusel de voces crueles e infelices, la vida, las fantasías y las pesadillas se narran superpuestas, sin subrayados, estridencias, exclamaciones ni trucos literarios», según palabras de Bob Pop en el prólogo.
El esquema de esta novela es de genial simplicidad. Se configura como una sucesión de escenas dialogadas entre dos presos recluidos en una misma celda de una prisión bonaerense. Así, Molina, un homosexual de gran imaginación, irá relatando viejos melodramas cinematográficos a Valentín, activista político e idealista, para aliviarle de los efectos de las sesiones de tortura a que lo somete la policía política de la dictadura.
A través de esta larga conversación, Puig lleva a sus últimas consecuencias uno de sus más originales procedimientos narrativos: el empleo de elementos de la cultura pop como correlato objetivo de las vivencias de los protagonistas. La confrontación entre los dos hombres los llevará a una profunda transformación interior que desembocará finalmente en un sacrificio con el que llegarán a ser ellos mismos.
El beso de la mujer araña consolidó la fama de Manuel Puig en el ámbito internacional gracias al extraordinario éxito de su versión cinematográfica y teatral, y fue, también, su novela más popular. En palabras de Antonio Muñoz Molina: «Puig es un escritor pop que poco a poco se va poniendo tremendamente serio. Casi cincuenta años después, El beso de la mujer araña es todavía mejor que en la época de su publicación. Es ahora cuando ha llegado su tiempo».
Ambientada entre 1930 y el 1969, The Buenos Aires Affair narra los dos últimos días en la vida de Leo Druscovich y el enigma de una serie de desapariciones, pistas falsas y obsesiones sexuales. Conforme su historia avanza, la figura del detective cederá su lugar al psicoanalista y la búsqueda para desentrañar un crimen se transformará en un modo de revisar la coyuntura nacional. La violencia sobre los cuerpos individuales y sobre el cuerpo social, las mentiras oficiales y los secretos familiares entretejen una trama de seducción, psicoanálisis y fascismo.
The Buenos Aires Affair es un policial al mejor estilo Puig, donde cada capítulo empieza con una escena de una película de Hollywood; un thriller sentimental que juega con la parodia del género negro. Fue censurada, prohibida por el gobierno y llevó al exilio del autor, acusado de antiperonista y que, tras recibir amenazas, decidió trasladarse a México. La novela adelanta el clima enrarecido de los años de terrorismo de Estado y los negros sucesos políticos y públicos del país.
Río de Janeiro, mediados de la década de 1980. En el crepúsculo de sus vidas, dos hermanas argentinas evocan el pasado y departen acerca de los amores de una vecina más joven, también argentina, exiliada política, cuyas experiencias sentimentales conocemos al trasluz de sus chismes. Nada más conmovedor, apasionante y divertido que los diálogos de estas dos ancianas para mostrar hasta qué punto las historias de corazones simples no son más que melodramas.
En Cae la noche tropical, Puig eleva a la categoría de literatura el último eslabón de la cultura popular que el faltaba por conquistar: el chisme. Su conocida maestría para el diálogo coloquial y el mimetismo de los clichés expresivos de los personajes se aúnan a su turbadora habilidad para mostrar toda la verdad que hay en el material con el que se construye la novela rosa.
Maldición eterna a quien lea estas páginas narra el encuentro áspero y destructivo de dos soledades en Nueva York: un enfermo, argentino, y su cuidador, un norteamericano, ambos marcados por mujeres que están ausentes. La dificultad para establecer una confianza mutua y un afecto necesario es el tema conductor, si bien, en esta confrontación, cada uno de ellos revelará al otro y a sí mismo aspectos inesperados de su personalidad.
Una vez más, lo que atrae y subyuga de esta novela es la maestría con que Manuel Puig se sirve de un material nuevo en su obra —la vida cotidiana norteamericana— para penetrar en el alma humana, especialmente a partir de unos diálogos sacados de conversaciones reales en los que los silencios juegan un papel tan importante como la palabra.
«Leí a Puig, leo a Puig, lo recomiendo cuando en cualquier lugar del mundo me preguntan por nuestros autores más destacados», confiesa Claudia Piñeiro en el prólogo a esta edición. «Creo que se puede decir que soy su fan, admiradora fiel de su obra. Obra que es, sin ninguna duda, una de las más importantes de la literatura argentina. Larga vida a Manuel Puig.»
Boquitas pintadas sigue la historia de Juan Carlos Etchepare, un donjuán sin más oficio que dividir su tiempo entre tres mujeres: Nené, una humilde muchacha que está verdaderamente enamorada de él; Mabel, una chica bien que es tan infiel como lo es propio Juan Carlos; y la viuda Di Carlo, mal vista por los rumores de que no respeta su viudez. Cuando la tuberculosis obliga al joven a permanecer interno durante una larga temporada y a alejarse de todas ellas, comienza una formidable exposición de las relaciones humanas y del valor de los lazos afectivos frente a los vínculos establecidos por el deseo.
Publicada en 1969 como un «folletín en dieciséis entregas», Boquitas pintadas convirtió a Puig en un escritor de renombre en Argentina. De nuevo, la novela se inspiraba en la vida y sucesos de su pueblo natal, General Villegas, que el autor vuelca en sus páginas a partir de conversaciones oídas a escondidas. Como en los radioteatros de la época, aquí se habla permanentemente de lo prohibido a través del ocultamiento o la simulación. Es sin duda uno de los grandes logros de Puig: toda la novela está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, y cada episodio está precedido por versos de canciones populares, en su mayoría tangos y boleros.
Ana es una mujer internada en una clínica que, a través de los recuerdos, recorre su vida amorosa en el contexto político y social de Argentina en la segunda mitad del siglo xx. Paralelamente, en su mente se desarrollan fantasías inconscientes en un viaje imaginario por el tiempo que lleva al lector desde los años treinta en Europa Central hasta la era dorada de Hollywood y de ahí al futuro, ya en un clima cercano a la ciencia ficción.
Pubis angelical se lee como una novela de suspenso, pero es también un implacable examen de las imposturas morales que en nuestra época trituran a los más débiles. Dos narraciones que responden a una misma realidad y que muestran fundamentalmente a la mujer como un ser oprimido y explotado.
Manuel Puig vuelve a hacer gala de un mundo literario absolutamente personal y de una asombrosa capacidad a la hora de reproducir el habla cotidiana y los módulos de la literatura popular para radiografiar el comportamiento humano. «Un libro imposible de precisar en un género […], Pubis angelical parece escrita por diez pares de manos, cuando en realidad fue escrita sólo por las manos de Puig», del prólogo de Camila Sosa Villada.