En 1961 el sacerdote Gregorio Lemercier, fundador del monasterio de Santa María de la Resurrección, en la ciudad de Cuernavaca, tuvo una inquietante alucinación. Confundido por las connotaciones de esta experiencia, decidió abrir las puertas al Psicoanálisis para recibir ayuda terapéutica y extender esta posibilidad a los demás monjes. Este encuentro inédito entre la fe y la razón es...









