En el pueblo de San Juan pasan las cosas más lamentables. El Que No Tiene Sombra tiende sus trampas para seducir o de plano para secuestrar las almas de los pobladores.
No es que ellos se la pongan fácil, es sólo que Patas de Cabra lleva suficientes años en su oficio como para que unos simples mortales (y uno que otro inmortal) lo derroten.













