Se diría que Gloria Taylor, una octogenaria británica ingresada en una residencia de ancianos y cuya memoria flaquea por momentos, dista de ser el personaje ideal para recrear un periodo y un espacio –la Segunda Guerra Mundial en Gran Bretaña– aparentemente bien conocidos, casi familiares de tan visitados por el cine y la literatura. Sin embargo, es su voz desabrida la que narra esta...









