Martin Lindstrom pasa 300 noches al año en el extranjero observando a la gente en sus propios hogares. El objetivo: descubrir sus deseos ocultos y convertirlos en productos.
Como si de una versión moderna de Sherlock Holmes se tratase, la acumulación de pequeños datos acerca del día a día de la gente junto con otro tipo de observaciones e ideas le lleva a descubrir un deseo no servido o no...










