Escribe Marguerite Duras: "[Cuando en 1990, supe que el amante chino de El amante había muerto hacía ya muchos años] abandoné el trabajo que estaba haciendo. Escribí este libro en la enloquecida felicidad de escribirlo. Permanecí un año en esta novela, encerrada en aquel año de amor". Y si Marguerite Duras vuelve a esta historia extraordinaria es porque, como veremos, al revivirla...










