Si pudiera, el protagonista de Un hombre —la mitad autónoma del nuevo díptico de Juan José Becerra (la otra es Dos mujeres)— sería todos los hombres del mundo, y ninguno, pero es solo un hombre común que —como el común de los hombres— se enfrenta a la dificultad de vivir.
Asediado por la presión de los años y las ilusiones pendientes, un hombre construye un taller de lujo para...












